¡Qué ruina de función!
1992Amblin Entertainment
1 escenas1 celebridades
El director de teatro no es una profesión para cardíacos. Sólo un director tan testarudo como Lloyd Fellows puede aspirar a conquistar el mundo con su obra, y hacerlo a pesar de los mejores esfuerzos de los actores por estropearlo todo. Parecen estar tan inmersos en sus propios problemas que no les queda tiempo para jugar con normalidad. ¡Lo que les sucede a los héroes en el escenario no puede compararse con el caos que ocurre detrás de escena! Aparentemente, este “serpentario de personas de ideas afines” no necesita un director, sino un domador de circo... ¿Podrá el pobre Fellows obligar a su grupo de talentos excéntricos a exprimir de sí mismo y de sus críticos biliosos algo más que un montón de malas críticas?